Es un esfuerzo e ideal
común:
- Deber de comportarse “fraternalmente”, sin discriminar.
- Derechos sin distinción alguna.
- Derecho a la no discriminación.
Promovido mediante la
enseñanza y la educación, con la implicación de la familia, la escuela y la sociedad. Acuerdo sobre la idea de educación: mejora en el comportamiento y perfeccionamiento del individuo.
Sin embargo, todos somos diferentes, lo que provoca un conflicto respecto a lo anterior.
Para afrontar el
conflicto: la cuestión no es tener razón sino buscar medios de solucionar los
conflictos. Por lo tanto, para solucionarlo son necesarias las razones, pero
también los sentimientos. Según Punset, cuando nos enfrentamos
a un conflicto, nos estamos enfrentando a pasiones no controladas. Y para
poderlas comprender, es necesario tener muy claro que su control no se puede
establecer únicamente con la razón, es necesario la implantación de otra
emoción que la apacigüe.
Desde el punto de vista
didáctico, deberíamos seguir a Spinoza y a Hume.
Características
de la infancia.
Los niños tienen un
pensamiento concreto, por lo que, entienden las cosas según las ven. Además, se
conectan mejor con imágenes que contenidos verbales. No entienden la secuencia
del pensamiento: antes/después, bueno/malo, enfadado/sorprendido…
Después, dan el paso al
pensamiento hipotético-deductivo en la adolescencia. Lo que facilitará el
desarrollo de su empatía. Como consecuencia, la capacidad de
percibir los sentimientos de otro, no se desarrolla hasta bien entrada la
adolescencia.
Para
trabajarlo, podríamos, por ejemplo, utilizar las imágenes para transmitir
emociones que desarrollen su empatía. También, podemos utilizar el refuerzo
positivo para acercar a conductas deseadas, o utilizar refuerzos negativos en
lugar del castigo.
A este respecto, Skinner
afirma: “No hacemos a un alumno activo y diligente castigándole por su pereza,
o valiente castigándole si es cobarde, o interesado en su trabajo si lo hace
con indiferencia y desgana".
Es decir, no enseñaremos a un niño a
aprender deprisa castigándole porque aprende despacio. Si deseamos generar un comportamiento determinado, no basta con suprimir el no-comportarse. Por tanto, hemos de motivar e intentar sacar lo mejor del alumno/a, porque cuando un niño no lo está
haciendo bien, no basta con el castigo. Skinner no solo pretende suprimir el
mal comportamiento (modificación de conducta), sino que también es necesario, que el niño identifique sus propias emociones y sentimientos, y ayudar a
expresarlos, para que comprenda por qué se está comportando mal.
Por ejemplo:
cuando un niño tiene una rabieta, la mejor manera de hacerlo salir de ese
estado es hacerlo comprender por qué está así, y porque no debería seguir así.
Para concluir, como futura maestra considero fundamental la indagación en maneras de enseñar a
los niños a transmitir sus sentimientos, a través de las artes plásticas,
musicales, verbales, etc.
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